José Antonio Tavío Alfonso y la transformación de Arona
La historia de José Antonio Tavío Alfonso (1907–1974) está estrechamente vinculada a la transformación económica y territorial de Arona durante el siglo XX. Empresario, propietario agrícola y uno de los primeros grandes impulsores del desarrollo turístico del sur de Tenerife, perteneció a una familia cuya actividad estuvo relacionada durante décadas con la agricultura, el agua, la construcción y, posteriormente, el turismo.
Los orígenes: agricultura, agua y patrimonio
La presencia de los Tavío en Arona se consolidó a comienzos del siglo XX. Uno de los espacios más representativos de la familia fue la Casa de la Bodega, situada en el casco histórico de Arona.
La propiedad, vinculada originalmente a José Sierra Pérez, fue adquirida en 1913 por José Tavío Sierra, después de que este hiciera fortuna en el Caribe. Posteriormente pasó a su familia y, especialmente, a su hijo José Antonio Tavío Alfonso.
La actividad económica de los Tavío estuvo inicialmente ligada a la agricultura, especialmente al cultivo y exportación de tomates. En una época en la que buena parte del sur de Tenerife presentaba importantes dificultades para el aprovechamiento agrícola, la disponibilidad de agua se convirtió en un elemento fundamental.
José Antonio Tavío participó en iniciativas relacionadas con la captación y canalización de aguas, contribuyendo a ampliar las posibilidades agrícolas de las tierras del sur. La actividad agrícola y la exportación de tomates dieron a la familia una importante posición económica y empresarial.
La Casa de la Bodega también refleja esta etapa. El inmueble estuvo relacionado con la actividad vitivinícola y agrícola de la familia y se convirtió posteriormente en uno de los elementos patrimoniales más significativos del casco histórico de Arona.
De la agricultura a la construcción
A mediados del siglo XX comenzó a producirse una transformación profunda de la economía del sur de Tenerife. El modelo agrícola empezó a convivir con nuevas actividades económicas vinculadas a la construcción y al turismo.
José Antonio Tavío supo identificar las posibilidades que ofrecía este cambio. Para atender la creciente demanda de materiales de construcción vinculada al desarrollo urbanístico, impulsó fábricas de bloques, cerámica y mosaicos, entre otras actividades industriales.
De esta manera, la actividad de los Tavío dejó de estar vinculada exclusivamente a la tierra y al agua y comenzó a integrarse en el nuevo proceso de transformación urbana de Arona.
El nacimiento del turismo en el sur
Durante las décadas de 1950 y 1960, el litoral de Arona empezó a adquirir una importancia que cambiaría definitivamente la historia económica del municipio.
José Antonio Tavío fue uno de los empresarios que apostaron por el potencial turístico de la costa de Arona, especialmente en la zona que posteriormente se convertiría en Costa del Silencio y Ten-Bel.
Su actividad empresarial contribuyó a impulsar la transformación de un territorio hasta entonces fundamentalmente agrícola en un nuevo espacio residencial y turístico.
El desarrollo de Ten-Bel constituye uno de los principales ejemplos de este proceso. La urbanización y la construcción de alojamientos turísticos modificaron profundamente el paisaje, la economía y la estructura territorial del municipio.
Esta transformación convirtió progresivamente a Arona en uno de los principales destinos turísticos de Tenerife y supuso el paso de una economía basada fundamentalmente en la agricultura a otra cada vez más vinculada al turismo, la construcción y los servicios.
Chayofa y el desarrollo urbanístico
La actividad de Tavío también estuvo relacionada con diferentes iniciativas urbanísticas del municipio. Entre ellas destaca su participación en proyectos vinculados a Chayofa, dentro de la expansión territorial que experimentó Arona durante los años sesenta.
Su visión empresarial estaba relacionada con el crecimiento urbano y turístico, aunque también defendía, según la tradición familiar recogida en las fuentes, la necesidad de conservar elementos del tipismo y la arquitectura tradicional canaria.
Una familia decisiva en la historia económica de Arona
La trayectoria de los Tavío permite observar, a través de una misma familia, algunas de las principales etapas de la historia económica contemporánea de Arona:
agricultura → agua → exportación → industria → construcción → turismo.
José Antonio Tavío Alfonso falleció en 1974, cuando el gran proceso de transformación turística del sur de Tenerife todavía estaba en plena expansión.
Tras su muerte, sus propiedades pasaron a sus herederos, que continuaron desarrollando actividades relacionadas con la promoción inmobiliaria y empresarial.
Su nombre permanece además en el propio territorio de Arona a través de la Avenida José Antonio Tavío Alfonso, en Costa del Silencio.
La Casa de la Bodega: el vínculo con la memoria histórica
Uno de los elementos que mejor simboliza la trayectoria de la familia es la Casa de la Bodega. Los herederos de los Tavío cedieron el inmueble al Ayuntamiento de Arona en 1996, permitiendo su conservación como patrimonio municipal.
Actualmente el edificio está vinculado al Centro de Información del Patrimonio Histórico y Cultural de Arona (CIPHCA) y constituye un espacio dedicado a la divulgación de la historia y el patrimonio del municipio.
Así, la Casa de la Bodega representa algo más que la antigua residencia o propiedad de una familia: permite conectar la Arona agrícola de comienzos del siglo XX con la Arona turística que se consolidó durante la segunda mitad del siglo.
En definitiva, la historia de José Antonio Tavío Alfonso es también la historia de una transformación: la de un Arona agrícola, dependiente de la tierra y del agua, que durante el siglo XX se convirti
ó en uno de los principales municipios turísticos de Canarias.
